A VECES LA PALABRA ES LO UNICO QUE NOS QUEDA
A veces la palabra, expresarnos, decir lo que pensamos es lo único que nos queda. Algunos participamos en la vida como extras de cualquier superproducción, con un total anonimato, lo cual aprendí en el llamado servicio militar o vulgarmente “la mili”, no siempre es sinónimo de malo. Sin embargo escribir o poder hacerlo te eleva por encima de aquellos que no lo hacen, pues tu pensamiento queda grabado para ser posteriormente juzgado, colocándote en el lugar que la historia realmente te tiene preparado.
Es mas que probable que ni siquiera lleguen a tener otro fin que encender una chimenea de leña de encina, de esas encantadoras y acogedoras, que cuando te sientas y miras las brasas encarnadas y el fulgor de las danzarinas llamas, al volver la vista al libro, las palabras se graban con mas intensidad, las palabras que escribí.
Quedan en manos de aquellos que a posteriori me lean juzgar si me equivocaba o no, pero indudablemente soportaré el peso del juicio de la realidad y su sentencia es todo menos benevolente, porque aún sabiendo que sepa unir palabras, dudo que sepa escribir, no al menos, en un sentido novelístico del verbo.
Será el pensamiento lo que se valorará, unido a la manera de expresarse, en un nexo peculiar, donde se pueda entender lo que quiero transmitir, aquello por lo que se valorará.
Puedo callarme, pero no dejar de pensar, ver y saber.

Contraejemplo dijo
La libertad en general y la libertad de expresión en particular son algunos de los tesoros que esta sociedad moderna nos ha concedido.
Es bueno pensar, pero es mejor expresarlo y actuar en consecuencia. La escritura es una de las mejores técnicas para dar forma a los pensamientos.
Un saludo y ¡bienvenido a La Coctelera!
6 Noviembre 2005 | 10:41 AM