Trabajar no es sano.
Hay días en los que las nubes son tan densas que no dejan pasar la luz del sol, se llaman días nublados y su color gris asemeja al del plomo por lo cual también se denominan plomizos.

Yo necesito de la luz solar y diréis como todos, pero yo la necesito para animarme como cuando mis plantitas se doblan para recibir esos rayos de manera más directa. La luz del sol al llegar a nuestra piel ayuda a la utilización de la vitamina d y esta a la formación del tejido óseo, por eso la necesitamos todos. Si nos metiéramos durante el día en un lugar sin sol directo, primero perderíamos pigmento de la piel dando lugar al síndrome de la cara de vampiro, luego llegaría la degradación ósea que nos haría tomar vicios posturales y finalmente se nos agriaría el carácter, pero esto no se si es por que no te da la luz, o por que tienes que trabajar en unas condiciones tan lamentables, teniendo como escape solo cagarte en la leche.

A veces nos quejamos de vicio que es una expresión que jamás he comprendido. ¿Cómo podemos quejarnos de algo por vicio?, ¿qué significa esto, que hay una queja con vicio y otra sin él?.
En fin que podíamos estar trabajando al sol como un albañil y estar igual de jodidos porque este colectivo debe estár a la cabeza del cáncer de piel, así que uno no sabe si es mejor estar a la sombra o al sol porque al final siempre acabas jodido, ya que trabajar sea donde sea no es salud, eso es una falacia inventada por alguien que no trabajaba, para hacer mas llevadera nuestra esclavitud que una vez asumida es menos condena.

Hoy en día tener trabajo es una suerte y lo decimos por la comparación con no tenerlo, pero en realidad la suerte es no tener que hacerlo, claro que esa opción está muy pero que muy limitada. Puedes haber nacido en una familia con dinero pero esto no siempre quiere decir que no tengas que trabajar para mantener ese dinero. Te puede tocar la lotería, que por cierto el otro día reflexionaba sobre ello. Un billete, mil millones. Lo meto en el banco, solo con los dividendos a vivir, eso sería cómodo al mismo tiempo efectivo pero hacienda acabaría devorándolo. Habría que invertir, pero eso ya supone trabajo. Está la posibilidad de contratar un administrador, pero cualquiera se fía por lo cual habría que controlar a este, eso sería nuevamente trabajo y eso no es lo que perseguimos.

Total que acabé llegando a mi destino, porque iba en coche que es donde medito, con la conclusión de que no se si quiero, fríamente adaptándonos al objetivo predeterminado de no trabajar, que me acabe tocando la lotería pues tendría que trabajar mas intentando controlar, que si voy de tal hora a tal hora y cuando salga al menos no tengo que preocuparme por mas.

Marta (Recién Casada) dijo
Eso ya lo sé yo! Que no es bueno trabajar... pero tampoco quiero que me toque la loteria, porque mi conciencia me impediria ser feliz. Te lo juro.
Cuando digo estas cosas en un círculo de amigos todo el mundo me mira como a un bicho raro, pero cómo iba a poder estar yo tumbada a la bartola sabiendo que tres cuartas partes del mundo se mueren de hambre...
Pero cuando pienso que me quedan como mínimo 35 años de madrugar (joer! más de los que tengo...) pienso en soluciones.
Una es que una buena persona me viera bailar uno de estos días y decidiera patrocinarme. Seguiría yendo a mis clases como hasta ahora y me ingresarían puntualmente al mes una módica cantidad que me diera para vivir.
La otra es mandarlo todo a paseo, vivir de mi marido y dedicarme a lo que realmente me gusta, bailar, hacerme voluntaria, cocinar, nadar, correr...
Sigh! No se me ocurren más.
A MÍ TAMPOCO ME GUSTA CURRAR!
28 Junio 2006 | 09:42 AM