Ya estoy de vuelta.
Madrid, Avila, Zamora, Benavente, León, Astorga, Burgos, Valladolid, Tordesillas, Arévalo y Segovia. Como dijo un día al acostarnos mí mujer, cierro los ojos y veo catedrales. Ha sido tan intenso como me lo suponía. Tuvimos que ir rectificando sobre la marcha a tenor de nuestras condiciones físicas, que fluctuaban según nos diéramos palizas o nos tocase descansar.
Llegamos el viernes a Madrid de noche, porque aunque en principio íbamos a salir después de comer, acabamos marchándonos a las siete, y claro nos dieron las tantas, que a 120 km/h, las seis horas no te las quita nadie ( con una parada para tomar bocadillos que llevábamos y repostar combustible). El sábado por la mañana anduvimos de logística, vamos ir a comprar comida. Por la tarde vino el aperitivo. Dejamos el coche en un parking en la C/ Princesa, a la altura de la salida de metro de Alonso Martinez, linea 3, y nos fuimos andando hasta el Templo de Debot
, de allí al Palacio de Oriente, pasando por la Plaza de España, Opera, Pza. Mayor, Sol, donde cojimos el metro, que nuestros hijos no conocían y fuimos hasta Cuatro Caminos, lugar en el que mí esposa tenía el antojo de comerse un perrito caliente en la cafetería Nebraska, recuerdos de un ayer que nunca volverá. Al subir otra vez al metro nos damos cuenta de que la linea 3 está en obras, y tuvimos que bajarnos en Noviciado, y marchar andando hasta el coche, un buen trecho, que llovía sobre mojado. Cena en casa con mí hermano y sobremesa hasta las dos de la mañana.
El domingo teníamos la intención de levantarnos temprano e ir al Museo del Prado
, pero salimos a las doce y conseguimos aparcar a la una, después de tener un susto con el parking de Las Cortes, cuya altura máxima era de un metro ochenta, y el coche tenía 1,82, teniendo que recular para sacarlo, nosotros y los tres coches que se nos habían colocado detrás. Vimos todos los cuadros expuestos, cuatro mil y pico, la exposición de Picaso y el Tesoro del Delfín expuesto en el sótano. Salimos por la tarde y entramos en el Jardín Botánico, donde las fuerzas comenzaron a flaquear y no conseguimos verlo entero, decidiendo volver al coche, que estaba aparcado detrás de la iglesia de Los Jerónimos, que aprovechando hicimos una visita rápida. Vuelta a casa, y de nuevo sobremesa hasta las dos de la mañana.
( Continuará)

tazzie dijo
Hola! Bienvenido, y me alegra que hayas estado por "Agujerolandia", y ver todo lo que has visto; pero en el Museo del Prado que os pusistéis patines? Lo digo porque no hariais muchas paradas en él, se puede uno estar visitándolo 6 meses y todavía no termina viéndolo del todo.
En fin, que si digo que hay agujeros en vez de "Madriles" será por algo.. ;P
Bienvenido de nuevo a la Jungla.. :D
24 Julio 2006 | 10:37