Ya veremos lo que el destino nos depara
Al final tuve que calzarme las botas de trekking, un anglicismo como footing, pero en vez de corriendo vas andando, porque no tenía otro calzado, algo que me limitó las opciones, y porque prefería tener una ampolla que varias. Ando por aquí siguiendo los consejos de mis amigos cocteleros con la susodicha hilvanada a ver si hay suerte y mañana puedo estar mejor.

El sábado no trabajé porque mi jefe llamó tras haber sufrido un "incidente" con el gas, cuya instalación los técnicos no habían encontrado nada, y que sin embargo los brazos chamuscados del marshall por el fogonazo contradecían, por lo cual seguro que "J" no le ha dicho nada de que se va, y podemos tener un día goloso, que al final, casi con toda certeza habré de asumir en pos de que el negocio siga funcionando, vamos, que acabaré haciendo más horas para poder cubrir el puesto que queda vacante, y si no, al tiempo. Que Dios me pille confesado, porque si ahora estoy casi, que digo casi, al límite, esta semana o hasta que encuentre sustituto, ya que seguro que a "S" no la va a meter en la cocina, tendre que prepararme para maratonianas jornadas laborales.

Por suerte ya mi madre se ha marchado a Madrid y el médico la ha enviado al neurólogo a la vista del test cognitivo, que ya la llamaremos cuando tengamos la cita, pero que en su opinión puede ser algún tipo de demencia senil, y mi hermano, tan listo él, aún se cree que es una depresión, que fue lo que los médicos de Madrid le dijeron, y cuyas recomendaciones farmacológicas él decidió suspender porque "no le hacían nada". Este muchacho, que no nos quiso oir hace ya siete años cuando le dijimos que mama no está bien, y que tras hacer fracasar su matrimonio ( porque por esas cosas de la vida, el otro día cuando mi mujer llamó para decir que la mandábamos el sábado, cogió el teléfono mi excuñada, y termino por estar hablando más de 45 minutos, confirmando que el problema era que no le aguantaba más su egocentrismo, su prepotencia y que sólo oir su voz con el soniquete le repelía) ha decidido volver a la casa materna porque lo que le hace falta a mamá es tener compañía ( sic) no tiene ni la más remota idea de lo que le espera, se debe de creer que va a estar como cuando era soltero, que le tenía la comida preparada y la ropita planchada. Ya veremos que pasa cuando vea las verdaderas condiciones en las que está, porque él sólo la recogía para comer los domingos, pero nosotros hemos convivido día y noche durante meses y reconocemos el total alcance de su enfermedad degenerativa.

despistada dijo
Joder, joder, qué panorama. Ceregumil estos días, o desayuno de Eko-Eko!. Ya te echaría una mano si andaras por aquí, porque ahora me ha venido a mí una época de esas de inactividad...
21 Mayo 2007 | 10:42 AM