Abierto hasta el amanecer
El día estuvo de lo más perro, apenas si nos vino gente, normal si tenemos en cuenta que al mediodía superamos los cuarenta grados, y por mucho toldo que pongamos, el aire que circula parece sacado de una bomba de calor. Para hacernos una idea de como fue la cosa con las temperaturas, sólo diré que a las doce y cuarto de la noche habían la friolera de 27º en el termómetro situado al final del Puente de la Expiración, más conocido como del Cachorro, que como podemos imaginar, estando al lado del rio, sería más fresquito que en el bar.

Hoy puede que volvamos a batir record ya que entre que es fin de semana yéndose la gente, y también fin de mes cogiendo las vacaciones, puede que nos tiremos el día contemplándonos las caras.
Mi jefe sigue con su paranoia particular de que ahora la gente sale más tarde y quiere que en julio cerremos la cocina a las doce en vez de las once, y no sé si es que no se entera o no se quiere enterar, o que el deseo de que las cosas sean así le impide aceptar la realidad. En este bar a partir de las once sólo vienen los rechazados de otros sitios y casi nunca para comer poco más que alguna tapa. Se empeña en creer que la cosa va a subir y no quiere darse cuenta de que el pescado está vendido. Aquí hay una franja horaria que va desde las nueve a las once donde se trabaja, tanto lo que hay por delante como por detrás es pecata minuta, y lo que no hayas vendido en ese par de horas no lo vas a vender por tener más tiempo abierto... abierto hasta el amanecer que es lo que le gustaría.



despistada dijo
asco de jefes estúpidos que no se enteran y creen en sus maravillosas ideas.
30 Junio 2007 | 03:20 PM