Trio
Parecía que el día iba a ser malo y como nos hizo entrar una hora antes igual supuse, o tuve la premonición de que nos dejaría la noche libre…que ingenuo y que mal adivino. El mediodía fue bastante fuerte, y a las ocho teníamos que volver, vamos que no di ni una, es un hecho el porqué sigo siendo pobre.

Lo único bueno es que se marchó a las tres o tres y poco por la mañana y a las diez y media por la noche, ya que tenemos que trabajar, al menos que lo hagamos a gusto. Allí estábamos los tres mosqueteros, el trío calavera, el número mágico, el triunvirato, el triángulo, un terceto dispuestos a enfrentarnos a todo lo que se nos pusiera por delante…y se nos puso. Nos quedamos a unos pocos euros de los novecientos y la paliza fue algo más que interesante. Sentía hasta el músculo del glúteo de la potencia que le imprimía a las piernas en las arrancadas cuando por fin me senté en el coche, momento en que asumió la jefatura de mis incomodidades.

Fue una paliza, hubo un momento en medio de toda la bulla en que mientras trataba de escribir algo para "J" en la cocina me quedé sin tinta en el bolígrafo, y de pura rabia contenida estampé el instrumento contra el interior del cubo de la basura mientras soltaba improperios a los que tan aficionado soy en instantes de stress para evitar reventar, algo así como la válvula de las ollas a presión. Hasta "J" me dijo que me tranquilizase, el jodio, que siempre anda a cien por hora porque muchas veces él saca todo lo de la cocina solo.


despistada dijo
Es que te quedas a gusto estampando el objeto... a mí me pasaba con los móviles, hasta que me he comprado uno con almohadillitas en los lados para cuando tiene "accidentes" (y qué culpa tendrá el aparato si el imbécil es la persona con quien hablo...). Eso sí, que no te quiten los bolis arrojadizos ni los improperios de tabernero... que sin eso no vale la pena currar... ;)
9 Julio 2007 | 03:04 PM