Avalancha
Según llegaba vi algo que me resultó extraño, no estaba puesta la pizarra exterior donde ponemos el menú del día y la cancela no estaba abierta del todo. Me dije, que raro, a la hora que es y que no esté esto en marcha. Al entrar me suelta el marshal que "C" no sabría cuando vendría, o sea que éramos dos sólo. Dejamos seis mesas montadas, y hasta las dos y algo la cosa fue suave, pero de repente vino la avalancha y, como es lógico suponer, no dábamos a basto. La gente fue muy comprensiva, me imagino porque veían como corría arriba y abajo en un vano intento de conseguir lo inconseguible, que estuvieran todos bien atendidos. Por contra la noche, que ya estábamos los tres, resultó tranquila y me cagué en la leche.

Me he levantado con dolor de cabeza por el cuello, alguna mala postura en la cama con la almohada, espero que el ibuprofeno me haga efecto mientras estoy escribiendo esto. Iba a volver al gimnasio, pero en estas condiciones resultaría absurdo.

No sé muy bien que sucederá hoy porque se incorpora el hermano y "C", que no se ha tomado muy bien que el camarero que ha buscado lo vaya a utilizar para sustituirlo a él, igual decide no volver. En teoría el nuevo camarero viene el día diez...si es que viene, claro.


despistada dijo
xDD Bueno, en serio que estoy por hacer una serie, o algo parecido con vuestro bar. Lo que no sé es cómo aguantas ahí tanto tiempo. Supongo que no te deja horas para buscar otra cosa, y saltar al vacío... ugh.
Besillos, y a ver qué tal el nuevo. Si es un pimpollín te puedes reír un rato, y con suerte, hacer que sea un buen compañero. ;)
4 Septiembre 2007 | 11:42 AM