Corre, corre
Será que por estar sólo atendiendo cada día parece que voy a batir un nuevo record. Ayer al mediodía mientras tomaba comanda de una mesa que se acababa de sentar, fueron llegando consecutivamente otras cuatro y cogí las cinco a la vez. Mientras soltaba los pedidos, organicé los servicios y en la medida que pude las bebidas, ya que el jefe, que cumplía funciones de camarero de barra, se iba a ayudar a su hermano. En este trabajo hay que estar muy vivo porque si no te comen, y si te relajas se te acumulan las labores. Hubo un momento en que a "H"los platos le llegaban hasta el grifo, y no había donde poner ni uno más. Se equivocó y en vez de echar vino blanco puso brandy y las llamas llegaban hasta el extractor. El suelo estaba lleno de brandy que se le había caido y no recogió. Todo esto sin contar que se le olvidan cosas y tengo que estar constantemente revisando los pedidos, que yo si punteo, para avisarles de lo que falta o de que lo que me sirven esté bien o mal, como por ejemplo cuando pido una ración y me dan media. El caos está instalado en la cocina pero con toda la mudanza hecha. A todo esto hay que añadir los despistes como dejarse el extractor puesto desde las cinco hasta las ocho que cerramos o que se le acaben los huevos y no decirlo, amén de las muchas cosas que seguro no me entero pero que deben de pasar en ese, su feudo. No se va a arrepentir el marshall de haber echado a "J" ni na.

La noche fue más divertida, porque parecía tranquilita, hasta nos comimos un huevo relleno y mi jefe me invitó a una cerveza mientras veíamos el partido de baloncesto de España-Grecia. Sobre el segundo cuarto, vino una mesa, poca cosa, tras esta, vino otra y otra a la vez, todavía era manejable. Después no llegué a ver más del partido porque se llenó hasta la bola, no paraba de entrar gente, hubo hasta mesas que se fueron porque no podía atenderlas, fue increible la acumulación a unas horas en las que solemos estar recogiendo para cerrar, y porque empecé a rechazar público, ya con la cocina cerrada, que si no todavía estábamos allí.
