Señor, que cruz
La chica que nos hace la limpieza es de origen marroquí y llegó hasta nosotros porque es la misma que le hacía la limpieza en su casa particular a mi jefe, ya que viven en el mismo pueblo. Su edad es indefinible como me suele suceder con esas mujeres que entran en una madurez donde parece que se les para el tiempo. Tiene una niña que trae porque no tiene con quien dejarla de unos tres años y que es un encanto que a este hombre que procura no dejarse atraer por sentimentalistos en lo laboral le ha hecho añorar nostalgicamente aquellos tiempos en que mi casa estaba llena de vivaraces chiquillos revoltosos, y que acaba sacándome una sonrisa como cuando se puso un día a bailar con la música de la televisión pensando que nadie la veía. "M", es una persona trabajadora, discreta y bastante reservada, ya que sabemos que tiene una niña y que vino de Marruecos, pero nunca ha hablado ni del padre, ni por cierto, de su país de origen, por eso me sorprendió, o quizá no tanto, que ayer se abriese para quejarse de como le dejaba la cocina "H" con respecto a como se la dejaba "J", tras el incidente de que "H" se hiciese un pez espada a la plancha y se largase dejando la sartén al fuego encendido y que gracias a que ella estaba recogiendo la cocina que debía recoger él, apagó por que si no llega a estar aquello hubiera sido una versión del coloso en llamas o de llamaradas.

La indolencia del amigo así como su actitud empiezan a ser algo más que preocupantes. Ya no es el hecho de que no ayuda a recoger el bar, que siendo dos, ya podría, es que hasta lo que particularmente le corresponde no lo hace, como anoche que ni le pasó una fregona y daba asco el suelo de como lo dejó. La primera queja de los clientes llegó ayer, cuando nos dijeron que la tortilla de patata tenía como arena, probablemente de las patatas que estaban mal limpiadas, que es lo único que él hace de dicho plato, pelar las patatas, lavarlas y cortarlas, porque el huevo es pasteurizado y viene un un bidón, y cuajarlas lo hace mi jefe, o sea que si tiene arena sólo hay un sitio en el proceso donde se ha podido cometer el error. Ultimamente la freidora se apaga y hay que estar atento para que si lo hace, volver a encenderla, pues anoche tuvimos dos mesas que presentaron quejas por lo que tardaban sus platos de patatas bravas por que el amigo, que no tiene otra cosa que hacer en la cocina, se le había ido la olla y el aceite con las patatas se había enfriado. Por supuesto los clientes, a pesar de las disculpas, dudo vuelvan por aquí ante un servicio tan pésimo.

Por mi parte, que estoy bastante tranquilo para todo lo que está cayendo lo cual ya es decir, no doy más de si y veo como hay mesas que al no poder atenderlas con la suficiente celeridad y porque intento seguir un escrupuloso orden de llegada, se van y esas también dudo que vuelvan, así que tal como están las cosas creo que voy a cambiar la porra y en vez de un año para que hunda el bar no sé si llegaremos a las navidades, y todo esto sin que ayer apareciese el "profesional" que llamó para decir que hasta el día doce no podía venir, y yo voy y me descojono.




jotatrujillo dijo
Por lo que cuentas,mejor no ir, ¿verdad?. Un abrazo.
11 Septiembre 2007 | 05:54 PM