Un día de estos
Llevo un rato intentando tener conexión pero no hay manera, reinicio el ordenador, desenchufo y vuelvo a enchufar el modem, nada de lo que intento obtiene resultado, por fin me decido a escribir sin conexión, lo guardaré y cuando pueda lo publicaré.

Dura jornada la de ayer y que impaciente es la gente, todos quieren ser lo primeros aunque hayan llegado los últimos. Me lo tomo con calma y voy atendiendo según el orden de llegada y a quien no le guste ya sabe donde tiene la puerta. Tuvo gracia unas clientas en particular, que me saltaron con que eran habituales y cuando les dije que las tapas ya no las servíamos en el patio desde septiembre se extrañaron, así que no eran "tan" habituales, eso si, mucha prisa.
Lo de "H" empieza a ser si no de libro casi de película, lo que no tengo claro es si una tragedia o una comedia. Ayer perdió el movil, que claro, deja en cualquier lado, dos veces en media hora. El día menos pensado lo va a "perder" del todo de la patada que le voy a dar, aún no tengo determinado si al movil o a él. Uno puede pasar por alto muchas cosas de su personalidad o que haya estado a punto de quemar el bar varias veces, inclusive ese desdén por la limpieza o su inimaginable desorden, pero que se toque las pelotas cuando todos estamos trabajando a destajo me supera y algún día pasará lo que tiene que pasar al desbordarse un vaso al que continuamente le están cayendo gotas.
