A enemigo que huye, o se le echa, puente de plata.
En un principio la niña iba a estar hasta el día trece, ya que para el catorce tenía el billete de avión, pero desde ayer al finalizar el mediodía su padre le dijo que no volviese, la razón que no soliviantase al personal, en clara referencia a mi.
Me lo comunicó por la tarde, cuando ya eran las ocho y media y aún no había aparecido. La escena no tuvo desperdicio, porque yo andaba rumiando como decirle que me largaba, que si ya había llegado la hora de que nuestra relación laboral tocase a su fin, etc, cuando vino él y se puso a mi lado. Estaba con los brazos cruzados mirando al frente, controlando el patio, o más bien intentando aislarme del universo al decírmelo.
- Le he dicho a "P" que ya no venga...
- ! Mejor ¡... porque ayer dijo una frase que casi no vuelvo hoy...me tocó los huevos soberanamente...
- No se lo tengas en cuenta, tiene veinte años, blablabla, blablabla...
No quise seguir metiendo el dedo, entre otras cosas porque nada iba a sacar y dado que el objetivo de que se fuera a tomar por culo estaba conseguido, me sentí satisfecho. Me confesó que estaban deseando que se fuera a Londres, y no me extraña porque si en el trabajo se comporta así, como debe de ser en casa, insoportable aguantar a una niñata malcriada, maleducada y caprichosa, que se cree muy lista y no tiene ni puta idea de nada, claro que a esta le esperan unas buenas bofetadas de la vida que la pondrán en su sitio.

Lo peor es que me vuelvo a quedar solo con el patio, porque no hay remplazo hasta la segunda quincena y ya anoche vi por el rabillo del ojo marcharse una mesa porque no daba a basto con todo. Coincidió que entraron varias mesas a la vez, y que en una tuve que hacer el paripé del vino, ya sabeís, ese en que se abre la botella de Rioja, se sirve un poco para que lo cate el cliente que, por supuesto, no tiene ni zorra idea de lo que está haciendo pero sigue el juego de mover el vino, olerlo y finalmente catarlo para dar su aprobación, un protocolo que lleva su tiempo, tiempo suficiente para que se aburrieran de esperar su turno y se largaran. No se puede estar en misa y repicando por mucha prisa que me de.

De todas formas, como dice el refrán, más vale estar solo que mal acompañado.


jotatrujillo dijo
Y además, lo bueno que tiene es que trabajas mas, pero al menos el "bote" es para ti solo. !Es broma!.
Paciencia y aguantar. Un abrazo.
8 Noviembre 2007 | 12:22 PM