Un nuevo rumbo
No tengo mucho tiempo, ni tampoco ganas, para que nos vamos a engañar, pero aún así me voy a esforzar por seguir en la brecha.
La situación en el bar es algo de lo que ya no voy a hablar, creo que el diario que he mantenido durante algún tiempo ha tocado a su fin, y ante la tesitura de cerrar el blog o simplemente eliminar ese tema, me he decantado por esto último.

Quizá ahora me cueste más escribir, lo otro, seguir el dictado de lo que sucedía allí era bastante más fácil, pero así será, a veces escribiré más, otras menos, o quizá nada, quien sabe, se abre un nuevo abanico de posibilidades de las cuales nada sé.



jotatrujillo dijo
Sinceramente, amigo, echaba de menos tus antiguos escritos que hablaban de todo lo divino y lo humano, visto desde tu perspectiva.
Para mí, al menos eran aleccionadores y te invitaban a un dialogo que siempre era enriquecedor.
Tu mono-tema de los últimos tiempos, la verdad era que daban para poco.
Entiendo que era el problema que gravitaba sobre tu vida diaria, pero quizás ahora, desde el distanciamiento, lo veas de otra manera.
Animo y sea cual sea tu periodicidad a la hora de escribir, yo al menos, estaré esperando tus palabras.
Un abrazo.
12 Diciembre 2007 | 11:56 AM