Un día tranquilo
Acabo de terminar de recoger y habrá pavo en forma de albondigas, el relleno y los muslos, y de croquetas, la pechuga, por un tiempo indefinido. Lo embolsará mi mujer y al congelador del tirón.

Lo cierto es que pareció que no comí mucho, pero tanto picoteo engaña y resulta que cuando llegas al plato fuerte, estás hasta las cejas, por eso creo que esta noche me tomaré un yogur y que descanse un poco el sistema digestivo. Por suerte o porque no había fiesta a la vista tampoco me pasé de listo con la bebida y con un par de copas de vino y champán, cumplí lo justo.

Me levanté relativamente temprano, las nueve menos cuarto y monté la chimenea con la intención de mantener un fuego acogedor,algo suave,nada de convertirme en el maquinista de la General o que mi salón se pareciera a la fragua de Vulcano.


Deseaba llegar a la tarde y poder tumbarme en el sofá mirando las incandescentes brasas para evadirme y con el soniquete de la televisión de fondo entregarme a los brazos de Morfeo, ya uno aspira a poco, o mucho según se mire.



jotatrujillo dijo
Que esa placidez y tranquilidad sea la constante de este año que empieza,
Un abrazo.
2 Enero 2008 | 05:35 PM