Puente sobre puente
Cuando trabajaba en el bar al principio cuatro veces tenía que cruzar el Puente del Cachorro, ahora en mi nuevo trabajo también tengo que cruzar otras cuatro el rio Guadalquivir a través del Puente de la Barqueta. Mientras camino las aguas de la mañana traen olor a humedad y un hipnotizante movimiento. A veces veo patos, otras tortugas cumpliendo funciones carroñeras con un pez, es un rio bastante vivo.
El viaje nocturno de vuelta es diferente. Las luces se reflejan en el espejo acuático dando lugar a extraños colores, una brisa eriza los pelos de la nuca, no es frio, sólo contraste. En el horizonte alcanzo a ver los puentes que me rodean, iluminados y repletos de lucecitas correspondientes a los autos que los franquean. Es un bonito espectáculo al que asisto gratuitamente.
Subo a mí coche y me convierto en parte integrante de lo que acabo de presenciar.





jotatrujillo dijo
No me cansaré de decirlo:! es que en Sevilla todo es hermoso! Como envidio a los que podéis disfrutarla.
Un abrazo.
2 Abril 2009 | 12:13 PM