Arrancando malas hierbas
Vengo de arrancar algunas malas hierbas de las cuatro matas de pimientos que tengo este año. Con un poco de suerte no morirán de sed como viene siendo habitual cuando paso algunos días fuera de vacaciones. Siempre me digo que debería poner un riego por goteo, pero es que para cuatro plantas es un gasto algo exagerado. Además, en vez de cerrar la llave de paso como suelo hacer, tendría otra preocupación en la cabeza.
El día está algo plomizo, es temprano, en nada abrirá el sol radiante y nos radiará a gusto, pero aún puede uno disfrutar de ese extraño color que te puede hacer dudar de que hora es, o que época del año. Es algo que me encanta, saborear este frescor inusitado e invariablemente efímero. Debería aprender a hacerlo más a menudo, deleitarme con las cosas efímeras en vez de anhelar cosas más duraderas cuya existencia tan solo está en la imaginación. Perseguir sueños está bien, dejar de aprovechar la realidad por ello, no tanto.
(Plomizo, acrílico y óleo sobre tela, 2006 Adrian Ibañez)
Quiza sea el momento de empezar a arrancarme las malas hierbas que me han crecido últimamente y quien sabe igual hasta me pongo un riego por goteo, que si me abono como Dios manda, puede que acabe teniendo una buena cosecha.





msdalloway dijo
Bonito plan... La verdad es que hay épocas en que uno realmente llega a pensar que jamás levantará cabeza. La buena noticia, querido amigo, es que suele ser mentira. Aplaudo tu decisión de fijarte en las pequeñas cosas. Es lo mejor y más gratificante que podemos hacer por nosotros mismos. Revisar nuestras expectativas, ajustarlas al tiempo presente y a nuestras posibilidades reales, poner esfuerzo pero sin que nos llegue a extenuar...
Disfruta de ese frescor de la mañana cada mañana. Un abrazo.
9 Julio 2009 | 11:18 AM