Retorno
Bueno pues ya hemos vuelto con los deberes cumplidos pero sin saber si vamos a aprobar, porque "el profe" nos tiene manía.
Han sido días de esfuerzo titánico con un clima que cada vez me gusta menos, será que ya me he habituado a la humedad que esa sequedad madrileña me deja hecho un asco. Calor, el justo, para que nos vamos a engañar, que en honor a la verdad en Sevilla pega más fuerte pero como ya he dicho estamos más hechos a el. No se puede decir que haya quedado perfecto, pero sin lugar a dudas es un lugar habitable y limpio, tan habitable y limpio que se ha metido mi hijo mayor que tiene el trabajo a cinco minutos. Espero que sea él quien acabe rematándolo, porque lo más fuerte ya está hecho que era limpiar, adecentar, empapelar y pintar. Ha sido duro entrando por la mañana y saliendo por la noche, parábamos para comer, no fuera a darnos un chungo, y de nuevo al tajo de rascar el gotelé de los huevos, que por la noche cerraba los ojos y sólo veía los primeros días gotelé, luego sería papel pintado, supongo que cuando te tiras tantas horas mirando lo mismo debe ser un efecto secundario.
La llegada a casa ha tenido un pequeño disgusto, la higuera está medio seca, ya veremos si puedo recuperarla, estoy en ello. Lo peor, tener que volver a ponerte a limpiar, recoger, etc. Llevamos una vacaciones de lo más activas, el año que viene me voy a la playa con una nevera llena hasta los topes de cerveza y me voy a cocer de lo lindo mientras me rasco la barriga porque por no hacer no pienso ni moverme hasta el agua.


